¿Produciendo delincuentes…?

Ante la hola de desempleo en las grandes capitales, personas optan por la iinformalidad a riesgo que le decomicen sus negocios. Estaremos produciendo delincuentes
Vendedora llora por el decomiso de su mercancia en el norte de Barranquilla

Durante el Consejo de Seguridad Departamental, recientemente realizado en Malambo, presidido por los ministros de Defensa, Pedro Sánchez, y del Interior, Armando Benedetti, este último afirmó que: “Barranquilla sigue en el pódium del sicariato, el microtráfico y las extorsiones” y agregó que: “la demanda y el alto consumo de cocaína sigue creciendo y sigue siendo exponencial…”

Por su parte, el titular de la defensa, al advertir que: “…el 85% de las muertes violentas en el Área Metropolitana de Barranquilla tenían antecedentes judiciales” y que: “…alrededor del 90% de los capturados quedan libres”, invitó a la prevención para que, desde la familia y las autoridades, se pueda evitar que los jóvenes sigan siendo instrumentalizados en crímenes, la extorsión o el “gota a gota”.

Ante estas declaraciones, se nos vienen a la mente algunos eventos y reflexiones.

En primer lugar, observamos en Barranquilla, de manera permanente, la retención y “decomiso” de cientos de Motos en diferentes sitios de la ciudad por parte de policías de tránsito que, por diversos motivos, bajan a sus ocupantes y envían sus medios de locomoción y rebusque a un inmenso patio ubicado a un lado de la Iglesia del Rosario. Por cierto, que ya no le cabe una motocicleta más de las miles que han sido llevadas y abandonadas allí.

Por otra parte, en las redes sociales circula un video de una operación de desalojo del espacio público (como muchos otros) en una calle del centro de la ciudad por parte de funcionarios de la alcaldía acompañados por varios agentes de la policía. Las imágenes son desgarradoras. Una mujer – joven, por cierto – mira con desesperación como los funcionarios le “decomisan” 8 manos de guineo, 2 docenas de Aguacates, 10 Piñas, 8 bolsas de Limón, 12 Papayas y 6 Melones de la carretilla de madera que ha venido empujando sola, sin que ella pueda hacer nada. Su impotencia le lleva a aferrarse a la carretilla por lo que intervienen los agentes y, al final, presa de la desesperanza, se deja caer al suelo desconsolada y rompe en llanto ante la indolencia de quienes ejecutan la acción.

Se han preguntado las autoridades de tránsito o los funcionarios de espacio público de la alcaldía: ¿qué camino le están dejando como alternativa a estas personas que hoy tratan de obtener el sustento de sus familias con un emprendimiento informal (como el 60% de los ocupados en Colombia/DANE)…? ¿Les estarán condenando a dar el paso, muy fácil, de la informalidad a la ilegalidad…? ¿Los están arrojando a las manos de quienes manejan el sicariato, la extorsión, el paga diario u otras actividades delictivas…?

¡Ojo con lo que están haciendo…!

Seguramente consideran ellos que es muy “valiente” que un piquete de policías acompañe a funcionarios públicos a “decomisar” una venta ambulante de frutas a una mujer y dejarla en la calle, o despojar a unos conductores de sus motocicletas con las que procuran llevarle algo de comer a su familia. 

Creemos que lo verdaderamente valiente sería que varias instituciones y entidades, curiosamente hoy lideradas por mujeres con una gran sensibilidad social, pudieran encaminar esa extraordinaria fuerza emprendedora, conformada por miles de jóvenes sin mayores oportunidades, y rescatarlos de la informalidad, y, de paso, de la potencial delincuencia.

Nos referimos a La Cámara de Comercio (presidida, por primera vez en 100 años, por una mujer: María del Mar Palau), al programa “Credi-chevere” de la Alcaldía (con la Gerente de ciudad, Ana María Aljure), a Acopi (que orienta Rosmery Quintero) y al Comité Intergremial Unidos por el Atlántico (que preside Zandra López), entre otras

Víctor Herrera, colaborador del portal Buenas Nuevas

Por Víctor Herrera Michel Abogado-Periodista. Autor de los libros Como Ganar las Elecciones y Manual del Candidato Ganador

Puedes leer:

El contraste entre lujo y pobreza se intensifica en las ciudades latinoamericanas. Este artículo explora cómo la desigualdad social se refleja en el paisaje urbano y afecta la vida cotidiana de millones.

Aumenta la desigualdad

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*