En el marco de las elecciones del próximo 8 de marzo al Congreso de la República de Colombia, la candidata a la Cámara de Representantes por el Atlántico, Tania María Molina Fernández, reafirma ante la opinión pública la coherencia entre su fe, su trayectoria y su compromiso con el territorio.
Tania Molina Fernández no es una impostora de la fe ni una figura electoral coyuntural. Nació en el seno de la iglesia cristiana, es hija de la pastora Evelyn Fernández Yepes, y ha construido su vida pública y privada bajo principios cristocéntricos. Su liderazgo no surge en campaña; se ha forjado durante años de servicio constante a la comunidad cristiana y a la sociedad en general.
No aparece solo en tiempos electorales. Durante décadas ha acompañado a ministros, iglesias y líderes sociales en procesos que han posibilitado acceso a la educación superior, fortalecimiento familiar y acompañamiento integral a jóvenes. Desde los escenarios profesionales donde Dios le ha permitido ejercer —especialmente en el sector educativo— ha mantenido una presencia activa al servicio de la comunidad cristiana, gestionando oportunidades reales para transformar vidas.

Presencia real en el territorio
Su campaña ha sido territorial, directa y cercana. Tania Molina Fernández ha recorrido y visitado los municipios que conforman el departamento del Atlántico, dialogando de manera personal con líderes comunitarios, actores sociales y con el liderazgo espiritual que por décadas ha hecho presencia permanente en el territorio.
Ese liderazgo espiritual ha sido fundamental en el fortalecimiento del tejido social: abrazando familias, restableciendo hogares, orientando mujeres, acompañando niños y rescatando jóvenes en contextos de vulnerabilidad para alejarlos de la criminalidad. La candidata reconoce públicamente que la iglesia cristiana ha sido un actor clave en la contención social frente a problemáticas que inciden directamente en los indicadores de inseguridad que hoy preocupan al Atlántico.
Su propuesta legislativa articula educación inclusiva, salud mental y espiritualidad, fortalecimiento de la familia y oportunidades reales para la juventud, como estrategia estructural para impactar positivamente la seguridad y la convivencia ciudadana.
Un llamado claro a la iglesia cristiana
Tania Molina Fernández hace un llamado firme y respetuoso a la iglesia cristiana del Atlántico: no basta con orar por la nación; es necesario asumir una participación activa y coherente en el sistema democrático.
La fe no es oportunismo. La fe es convicción, es identidad y es responsabilidad ciudadana.
Este 8 de marzo, la invitación es clara: acudir a las urnas con coherencia, con identidad y con conciencia. Orando como cristianos, pero también votando como cristianos.
La candidatura se presenta en lista cerrada por la coalición ALMA. En el tarjetón, el elector debe marcar únicamente el logo de la coalición ALMA. No se marca número; se marca el símbolo.
Porque cuando el justo gobierna, el pueblo se alegra.
Y en nuestro sistema democrático, ese justo debe ser elegido con coherencia en las urnas este próximo 8 de marzo.

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