El delantero brasileño Endrick fue protagonista de una remontada del Real Madrid frente a la Roma, en un encuentro que terminó 4-3 a favor del conjunto español. El joven atacante ingresó al campo en el minuto 68, cuando su equipo perdía 3-1, y contribuyó a la reacción madridista con un gol de cabeza al minuto 85, que significó el empate. Su actuación fue reconocida al ser elegido como el mejor jugador del partido.
Más allá de su desempeño deportivo, Endrick destacó la importancia de su fe cristiana y aseguró que estaba orando mientras esperaba la oportunidad de ingresar al terreno de juego. “Estaba en el banquillo hablando con Dios”, relató después del encuentro, al recordar el momento en que el entrenador lo llamó para participar en el partido.
La fe de Endrick, presente dentro y fuera de la cancha
El futbolista expresó públicamente su dependencia de Dios al afirmar: “Sin Dios, yo no soy nadie, yo no soy nada y, sin Dios, no podría hacer el juego que hice”. Sus palabras reflejan la importancia que le concede a su relación con el Señor y su decisión de reconocerlo en los momentos significativos de su carrera profesional.
Endrick también se refirió a las especulaciones sobre su futuro en el Real Madrid y una posible salida a préstamo. “Yo soy cristiano, entonces dejo en las manos de Dios mi día a día. Si es para salir, voy a salir. Si es para quedarme, voy a quedarme”, manifestó, dejando claro que enfrenta la incertidumbre sobre su carrera confiando en la dirección divina.
El testimonio de fe del delantero ya se había hecho público a finales de 2024, cuando compartió junto a su esposa imágenes de su bautismo en Jesús. Ahora, su actuación y sus declaraciones vuelven a poner en primer plano sus convicciones cristianas, en medio de los desafíos del fútbol de alto nivel. Su mensaje recuerda el principio bíblico de confiar en Dios y encomendarle cada paso de la vida, como expresa el Salmo 37:5: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará”.
Redacción Deportiva
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