¿Conversión o estrategia? Cuando la fe se convierte en plataforma electoral

Cuando la fe se convierte en plataforma electoral, los políticos experimentan un "milagro" la conversión

Por: Redacción Buenas Nuevas

En el complejo ajedrez de la política, existe una temporada donde los discursos cambian de tono y las plazas públicas se transforman, de repente, en escenarios de aparente fervor espiritual. Por este tiempo, se ha vuelto una costumbre que, para la época electoral, los políticos —en aras de adquirir votos— se conviertan a Cristo. Es un fenómeno recurrente: figuras que meses atrás se declaraban abiertamente ateas o indiferentes ante lo divino, experimentan un “milagro” súbito justo cuando el calendario electoral lo exige.

Para muchos candidatos, el voto cristiano representa un botín tan atractivo que están dispuestos a aprender la jerga eclesiástica, visitar congregaciones y levantar las manos en señal de adoración. Este “milagro” de último minuto no suele ser fruto de una crisis existencial o un encuentro genuino con el Creador, sino de un cálculo matemático. Saben que el pueblo de Dios es numeroso, apasionado y fiel, y confían en que una Biblia bajo el brazo será el pasaporte directo hacia una curul en el congreso de la República.

El rol de los líderes

Sin embargo, la moneda tiene otra cara igual de preocupante. Hay líderes cristianos que caen en la falacia. Se ha vuelto también una costumbre vergonzosa que ciertos pastores y ministerios se presten para este juego de intereses. En lugar de proteger el rebaño de los lobos vestidos de oveja, algunos reciben prebendas a cambio de los votos que pueden colocar sus feligreses.

La “negociación” es variada y terrenal. Incluye desde la donación de sillas nuevas para el templo. También sistemas de aires acondicionados para mitigar el calor del caribe, hasta recursos económicos destinados a ampliar las estructuras físicas de las iglesias. Se cambia el altar por el podio político y se utiliza la influencia espiritual como moneda de cambio, olvidando que la Iglesia no es una agencia de empleos ni un comité de campaña.

¿Qué dice la Biblia al respecto?

La Palabra de Dios no guarda silencio ante la manipulación de la fe. El Señor siempre ha mirado el corazón por encima de las apariencias.

Sobre la hipocresía: En Mateo 15:8, Jesús fue contundente: “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí”. Un político que usa a Dios solo para la foto electoral encaja perfectamente en esta advertencia.

Sobre el amor al dinero y las prebendas: En 1 Timoteo 6:10, la Escritura advierte que “el amor al dinero es la raíz de todos los males”. Los líderes que aceptan beneficios materiales a cambio de orientar el voto de su congregación están poniendo el crecimiento del templo por encima de la integridad del Evangelio.

Sobre el discernimiento: El apóstol Pablo nos insta en Gálatas 1:10: “¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”.

Aquí radica el desafío para el creyente: pedir discernimiento al Espíritu Santo para no ser engañado por los discursos de temporada. La fe es un camino de vida, no un recurso publicitario, y el altar es un lugar sagrado que no debe ser alquilado al mejor postor.

No obstante, es imperativo reconocer y felicitar a los valientes hombres y mujeres de fe. Con vocación genuina, decidieron poner sus nombres a consideración para ser elegidos este 8 de marzo. En medio de los desafíos que enfrenta nuestra sociedad, valoramos a quienes asumen la política como una herramienta de servicio y no como un fin personal. Ser candidato requiere coraje, sacrificio familiar y, sobre todo, una voluntad inquebrantable para trabajar por el bien común. A esos líderes que mantienen su integridad y cuyos principios no están en venta, les extendemos nuestro respeto y oración, confiando en que su labor sea el reflejo de un compromiso real con la transformación que tanto anhelamos.

Te puede interesar leer:

Para las próximas eleciones en Colombia, no hay muchas opciones en los candidatos a mla presidencia.

Estamos mal de candidatos

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*