Daniel y el sueño  de  Nabucodonosor

Descubre el sueño de Nabucodonosor y su interpretación: la estatua, la piedra cortada y su significado profético
Daniel y El Rey Nabucodonosor

Claves para su correcta interpretación

El sueño de Nabucodonosor, registrado en Daniel capítulo 2, es una de las profecías más reveladoras de toda la Escritura, pues traza de manera anticipada el curso de la historia humana desde el imperio babilónico hasta el establecimiento del reino eterno de Dios. En su sueño, el rey vio una gran estatua compuesta de distintos metales, y luego una piedra que, sin intervención humana, la destruyó por completo. Daniel, iluminado por Dios, no solo describió el sueño que el rey había olvidado, sino que también reveló su significado. A continuación, presentamos algunas claves fundamentales para comprender correctamente esta profecía.

  1. LA ESTATUA

Representa todos los reinos e imperios que han existido en la humanidad a través de todos los tiempos y de la Historia.

  1. LA PIEDRA CORTADA DE LA MONTAÑA

Seguiremos ahora la interpretación del sueño: lo que sigue es una gran catástrofe. Nabucodonosor vió una piedra que caía del cielo y que hirió los diez dedos, no la cabeza, sino los pies de hierro mezclado con barro cocido. De repente toda la imagen se desmenuzó, y todos los metales representados en ella fueron pulverizados como el tamo del piso de la trilla; luego vino el viento y se los llevó. Nada, pero nada absolutamente, quedó del gran coloso. Debe haber sido esta parte del sueño lo que causó gran terror a Nabucodonosor. Y ¿qué se hizo de la piedra que le hirió? Se convirtió en una gran montaña que cubría toda la tierra. Lo que cubrió la tierra fue una montaña en vez de una imagen. Y dijo Daniel al rey:

En los días de estos reyes, (los diez dedos) levantará
el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá;
y no será dejado a otro pueblo este reino (no le
seguirán otros reinos), el cual desmenuzará y consumirá
a todos estos reinos, y él permanecerá para siempre;
de la manera que del monte viste que fue cortada
una piedra, no con manos, la cual desmenuzó al hierro,
al bronce, al tiesto, a la plata, y al oro. El gran Dios
ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo porvenir;
y el sueño es verdadero y fiel su declaración (Versículos 44, 45).

De esta manera fue cumplido el deseo del rey de saber lo que habría de acontecer en lo porvenir, y nosotros también encontramos la verdadera respuesta a nuestra pregunta, ¿qué será el fin de todo lo que vemos ahora en esta edad presente de los gentiles?

  1. LA PIEDRA ES CRISTO

Por las Escrituras sabemos que la piedra representa a Cristo. “He aquí que yo fundo en Sion una piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento estable” (Isaías 28:16). Zacarías habla de esta piedra con siete ojos y grabada. Leemos de ella en el Nuevo Testamento cual fundamento de la iglesia, la piedra angular, la piedra rechazada por los constructores. Pero lo más interesante es la propia palabra de Jesús en el Evangelio de San Mateo: “Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, a este desmenuzará” (Mateo 21:44). Aquí vemos el pecado de Israel, y el juicio y el destino de los gentiles. Israel tropezó contra esta piedra; para ellos fue piedra de tropiezo y piedra de escándalo. Eso dio por resultado el que ellos fueran quebrantados como entidad política, como nación. Pero el mundo gentil, que rechaza al Señor, será quebrantado cuando la piedra caiga sobre ellos. Serán desmenuzados por esta piedra que caerá. Nuestro Señor debe haber tenido en su mente el sueño de Nabucodonosor, cuando habló estas palabras. La piedra que caerá, según El dice, y la piedra que herirá la imagen, según el sueño, significan la misma persona: Cristo mismo.

(Continuará…).

El columnista José Luis Ángulo, hace una interpretación biblica de los últimos tiempos.
Teólogo José Luis Angulo

Escrito por: JOSE L. ANGULO MENCO, filosofo, escritor, especialista en Ciencias Religiosas y Sagradas Escrituras y docente universitario.

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