“Hablar de la economía venezolana es hablar del sueño del Faraón”: Dessy Estaba, consejera de finanzas personales y familiares

Por: Ernesto González

Parafraseando la Palabra de Dios, nos dice ‘todo lo que salga de nuestra boca, que sea palabra de bendición’, y porque no, comenzar esta entrevista vociferando ‘Venezuela, tierra que fluye leche y miel’, aunque actualmente la realidad sea muy distante de lo anteriormente mencionado, no es la verdad y más aun no representa para nada los pactos, promesas y designios que el Altísimo tendrá con la restauración y sanación del país entrada a América del Sur.

Hablar de la economía venezolana en los últimos años, es complejo e inentendible para los ciudadanos que habitan fuera y dentro del país, son muchos los planes, teorías y en fin interpretaciones humanas que se han lanzado para corregir este flagelo que ataca ‘duro y parejo’ a la población. Ahora bien, la perspectiva que aquí adoptamos es que mayor es la Gracia del Señor de señores en esta nación.

Para hablar sobre la   economía venezolana desde una óptica evangélica y lo que implica su funcionamiento en la vida del creyente conversamos con *Dessy Estaba, consejera de finanzas personales y familiares.

La pregunta clave para arrancar es ¿Bíblicamente cómo defines la economía venezolana? A lo que mencionó a las vacas flacas y feas descritas por el libro de Génesis.

Ver la economía venezolana es traer a la memoria, aquel conocido sueño del Faraón descrito en el libro de Génesis 41. Donde hace referencia a las siete vacas flacas y feas que se comieron a las siete vacas hermosas y gordas. El significado es ‘7 años de abundancia y 7 años de escasez. En este sentido, Bíblicamente cuando hablamos de vacas flacas inmediatamente lo asociamos con escasez y crisis, situación en la que se encuentra Venezuela.

En este punto Estaba, ‘nos induce a un autoanálisis financiero’, considerando, lo alejado que hemos puesto los principios del Reino, entre ellos ‘el ahorro’.

Algo que me gustaría resaltar en este punto, es que debemos dejar de responsabilizar al gobierno como el único protagonista del quiebre económico en Venezuela.

En Venezuela, aquellos que fueron disciplinados en ahorrar e invertir son los que hoy día están «guapeando» frente a la situación, por el contrario, quienes nunca abrazaron este principio son los que han sufrido el mayor impacto de escasez.

Compártenos una visión o ejemplificación de lo ¿Qué es la economía del Reino?

Una economía de Reino, es aquella que se alegra en practicar la generosidad y lo hace como un acto de alabanza al Señor. Reconoce a Dios como dueño de todo y nosotros como administradores, entendiendo que un día vamos a tener que dar cuentas delante de Él por la forma en que hayamos administrado, y sobre todo, una economía del Reino es aquella que glorifica el nombre de Dios por sobre todas las cosas.

Cuando hablamos de prosperidad lamentablemente muchos tienden a asociarlo con el materialismo, es decir, con la cantidad de riquezas y posesiones terrenales que alguien tiene, este pensamiento proviene de hábitos y creencia limitados.

El pueblo de Dios debe tener certeza del significado real de la prosperidad desde el punto de vista Bíblico, no sólo es algo monetario sino que va más allá, es una prosperidad integral que incluye: bienestar general, salud, protección, favor de Dios, sabiduría y plenitud.

Las personas más prósperas son las que dependen realmente de Dios como su única fuente de llenura, caminan en obediencia y fe por encima de cualquier adversidad.

¿Cómo manejarse económicamente ahorita en cuarentena, más aun por la situación que se vive en Venezuela antes del Covid-19?

«No hay mejor forma que comenzar conociendo y añadiendo principios Bíblicos a nuestra vida, ellos nos guiarán a administrar de manera sabía e inteligente los asuntos financieros. De forma práctica, puedo recomendar las siguientes medidas:

1. Llenarse de Esperanza: Sin ella será imposible avanzar ya que el miedo puede llegar a paralizarnos.

2. Enlistar todos los gastos regulares, allí vamos a determinar ¿Cuánto nos cuesta vivir?, de lo contrario se podría pasar de la crisis al caos si nos quedamos sin ingresos regulares.

3. Reducir todo gasto: No se trata de acomodarse en la escasez y olvidar que existe un mundo próspero si no que en medio de la transición que vivimos, llevemos al mínimo los gastos.

4. Presupuestarse: Un presupuesto nos ayuda a tener una visión financiera clara, nos dice dónde estamos parado y hasta donde podemos llegar.

5. Ingresos extras: Considera emprender si aún no lo has hecho, en tiempos de turbulencias hay mucha oportunidad para quienes se mantienen alerta a la voz de Dios».

¿Hay que seguir diezmando en tiempos pandémicos?

«Nuestra tendencia natural en tiempos de incertidumbre financiera es retener lo que tenemos y dar menos. Sin embargo, los principios que Dios nos enseña en su Palabra no cambian con el tiempo, son principios eternos que al practicarlos nos inducen al ámbito de lo sobrenatural y nuestra respuesta debe ser la Fe como el reflejo del carácter de Cristo en nuestra vida. En los últimos años he aprendido que «para cada reacción natural hay una respuesta sobrenatural» en este caso la ecuación es esta: Reacción=Retener / Respuesta= Dar.

El diezmo es un principio que debe ser practicado como una prioridad financiera, al dar fielmente al Señor el 10% o más de todo lo que recibimos estamos reconociendo abiertamente el señorío de Jesucristo sobre nuestras finanzas. Nosotros no somos dueños sino solo administradores de lo que Dios nos ha confiado durante el tiempo en el que vivimos aquí en la tierra. Dios quiere vernos crecer en la Gracia del dar durante este tiempo.

¿La iglesia debe armarse de estrategias y planes para combatir los problemas económicos?

Al leer esta pregunta vino a mi mente un artículo del cual recuerdo claramente haber leído esta expresión ‘una iglesia nunca tiene problemas económicos, más bien es un problema de fidelidad’.

El enfoque de la iglesia local debe ser hacia la raíz, y aquí me estoy refiriendo a los principios que son los que fundamentan el carácter de cada creyente, todos deberíamos ser como ese árbol plantado con raíces profundas que señala Jeremías 17:8. Podemos ver que este árbol está confiado y da frutos aún en tiempo de sequía.

*Dessy Estaba (IG: @dessyestaba), es consejera en finanzas personales y familiares, asimismo cuenta con una certificación en ‘Liderazgo para la Economía Del Reino’, acreditada por el ‘Instituto para la Cultura Financiera’ y de igual forma es miembro activo del programa ‘Victoria Financiera’ en la iglesia LBN Multisede.

Dessy Estaba, consejera de finanzas personales y familiares

Foto cortesía de: DancingMan / Getty Images

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