Una estela de luz y esperanza azul se cierne hoy sobre el límpido cielo de Colombia por el triunfo nítido y contundente de nuestro querido presidente Abelardo De La Espriella sobre las oscuras fuerzas del mal y del oprobio.
Nuestro tricolor nacional, nuestra bandera ondea gallarda y olímpicamente sobre los libérrimos aires colombianos, augurando una era de paz y de progreso para nuestro país.
Hoy, por designio de la Providencia divina y del cielo tenemos un mandatario cristiano. Él ha dicho que con la Biblia en una mano y con la ley en la otra, restableceremos en Colombia la “libertad y el orden” como reza el bello lema de nuestro escudo nacional.
Con la sabiduría de Salomón, con la valentía y arrojo de David que derribó al gigante, y con la decisión de Nehemías que reconstruyó los muros de Jerusalén a la vuelta del exilio, reconstruiremos y echaremos fuera las ruinas de esta destruida y sufrida patria colombiana.
Es de anotar que los grupos cristianos tuvieron o tuvimos un importante y decisivo papel en la obtención de esta grande y significante victoria.
Ahora bien, si Israel es la nación de Dios, Colombia es la nación para Dios. Somos del mismo ejercito celestial.
Comandante De La Espriella: ¡Firmes por la patria! Adelante, con Cristo a la cabeza siempre venceremos.
Jesucristo, Príncipe de Paz. Jesucristo Rey de reyes y Señor de señores.
¡Colombia, Dios te bendiga. Colombia Dios te haga crecer y prosperar, Amén!
Escrito por:

Escrito por: JOSE L. ANGULO MENCO, filosofo, escritor, especialista en Ciencias Religiosas y Sagradas Escrituras y docente universitario.
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