Rosmelia Sinning: pionera del evangelio en el caribe colombiano. Reflexiones ministeriales tras 64 años de práctica pastoral en Colombia

La Pastora Rosmelia Sinning, ejerce el pastorado desde hace más de 30 años y con 64 años predicando es una de las pioneras del Evangelio en el Caribe Colombiano. Es la presidenta y fundadora de la Iglesia y Concilio “El Buen Samaritano” en la ciudad de Barranquilla. Estudió Ciencias Bíblicas y tiene un Doctorado en Teología por el Reina-Valera Seminary (USA). En esta entrevista conoceremos su testimonio y enorme experiencia social y cristiana.

  • ¿Quién es Rosmelia Sinning?

Soy madre, viuda, abuela, bisabuela, pastora y, ante todo, una servidora de Jesucristo.

  • ¿Por qué te decían la “extranjera”?

Cuando iba a predicar a los pueblos y ciudades, me preguntaban si era “extranjera”, algunos me decían “puertorriqueña” o “gringa”, recuerdo una vez que un pastor amigo me dijo: “(…) No hables aquí Rosmelia, hay unas personas que bajaron de la montaña…”, lo entendía todo, era una época difícil, pero nada nos impidió predicar la palabra de Dios.

Me decían “extranjera” por mis orígenes, tengo ascendencia judía-mizrají. Mis tatarabuelos, bisabuelos y abuelos paternos eran de origen “jerosolimitano” (Jerusalén), gran parte de mi familia, sobre todo la de mi padre, llegó a Colombia entre la primera y segunda guerra mundial procedentes de Alemania, aunque no somos alemanes. La segunda ola de mi familia llegó huyendo del Régimen Nazi, yo procedo de esta segunda generación. Recuerdo una anécdota cuando conocí a Aída Noureddine (QEPD), mi amiga y hermana que era libanesa, fundadora de los almacenes de telas “El Barato” en Barranquilla, me dijo: “tienes sangre de la tierra santa” y le contesté, “así es”. Por todas estas razones venia el apodo “extranjera”. Mi esposo, Rafael Rojas (QEPD), también me lo preguntó cuando me conoció me dijo: “¿eres de aquí?”

  • ¿Cuál es tu historia?

Yo nací en 1938, tengo 83 años, cuando la segunda guerra mundial empezó yo tenía un año y cuando terminó tenía siete, a medida que fui creciendo supe que a mis antepasados los sacaron de Palestina (aún no existía el Estado de Israel), el Régimen Nazi mató a muchos de mis familiares y a otros los llevaron a campos de concentración a las afueras de Berlín y Baviera. Solo hasta cuando Alemania se abrió al pueblo judío, gran parte de los Sinning que estaban allí se quedaron, pero repito, no somos alemanes, somos judíos. Algunos piensan que somos alemanes por el señor “Friedrich Wilhelm Sinning” quien vino a Colombia, pero la Embajada de Alemania en Bogotá me confirmó que no hay registros de tal persona.

Sin embargo, la relación de los Sinning con el pueblo judío está documentada en el periódico AUFBAU publicado en New York el 07 de septiembre de 1945, cuando ese medio fijó la lista general de “judíos en Berlín” relacionando a los sobrevivientes del holocausto e identificando a una antepasada de mi familia, Elsa Sinning. Esa es la historia de mi familia, la historia de mi vida que conozco.

  • Su apellido, ¿Tiene algún significado?

El apellido significa “divina presencia” en la lengua original. Los Sinning somos los Sanén/Senén de Hebrón, Jerusalén y Damasco, pero nuestro apellido fue “alemanizado” a través de una práctica de exterminio étnico, recuerde que la Alemania de Hitler quería borrar la historia judía, por lo tanto, el apellido fue “transliterado” de Senén a Sinning, pero incluso alterado, porque los apellidos de origen semítico nunca cambian las consonantes solo las vocales, “Sinning” y “Sanen” pueden sonar iguales. Al apellido le ocurrió lo que pasó con otros procedentes del Medio Oriente: Name (Nehme) del Líbano; Turbay (Tarabay) del Líbano; Cure (Khoury) de Palestina; AlJarabah (Jaraba) del Sur del Líbano, aquí solo se adoptó el “Sinning” procedente de Alemania una vez llegaron los primeros abuelos a Colombia.

  • ¿Dónde naciste?

En Pinto, Magdalena. Pero mi familia se ubicó en casi toda la rivera del Rio Magdalena. Se asentaron en Plato (Magdalena), Mompox (Bolívar), Santa Bárbara de Pinto (Magdalena), Magangué (Bolívar), Cartagena (Bolívar); Barranquilla (Atlántico); Lorica (Córdoba); (Santa Ana (Magdalena) y San Zenón (Magdalena). Pero desde hace muchos años, vivo en Barranquilla, en esta ciudad críe a mis hijos al lado de mi esposo Rafael Rojas, y en esta ciudad he visto cumplida gran parte de las promesas que Dios me regaló a mi, a mi esposo, hijos, nietos e hijos espirituales.

  • ¿Cómo conociste el evangelio?

En 1957, tenía 19 años. Ya había leído el “Nuevo Testamento” y empezaba el “Antiguo”. A mis 19 años sentía que tenia un llamado, sabía que tenia un propósito espiritual relacionado con el Ministerio Pastoral. Yo fui católica, recuerdo que discutía con los párrocos y aprendí también de ellos, era muy crítica, pero, aunque no llegué a ser una “novicia rebelde”, si dejé un montón de “santos” sin cabeza en el río magdalena (risas).

  • ¿Puedes contarnos lo de los “santos sin cabeza”?

Si. Yo estudiaba los milagros de los santos, ya sabe, toda la milagrería católica y quería saber que había dentro de un “santo”, recuerdo que tomé una estatua de Santa Bárbara, que es la patrona de mi pueblo y al revisarla lo que encontré fue “yeso, palo, cartón y bolitas de uñita”, me frustré y la tiré al río en una fiesta de mi pueblo. Pero, como le digo, tenia 19 años y era bastante crítica de la “Iglesia de Roma”. Desde esas épocas aprendí que a Dios se le busca en espíritu y en verdad y que Jesucristo, el unigénito del Padre, no habita en estatuas construidas por manos humanas, sino que habita en los corazones que arden en fe y santidad. También entendí el pecado de la idolatría.

  • ¿Tuviste un llamado fácil o difícil?  ¿Cómo inició todo?

Ningún llamado es fácil. Fíjese usted en el profeta Moisés, tan pronto fue llamado por Dios para liberar al pueblo judío en la revelación de la zarza, Dios salió a su encuentro y lo iba a matar camino a Egipto, entonces uno se pregunta: ¿Por qué Dios quiso matar a Moisés si lo llamó para liberar al pueblo? Pues, porque el llamado implica siempre una prueba de vida, muerte, familia o amor; Abraham estaba dispuesto a entregar a Isaac por su llamado como “padre de naciones”. Así mismo, mi llamado no fue fácil, yo no quería aceptar mi ministerio, fui muy resistente a aceptar el pastorado y el don de la profecía, pensé que mi llamado era otro, pero Dios me empezó a moldear para usarme conforme a su propósito, derramé muchas lágrimas. El llamado pastoral es una prueba constante de crecimiento, santidad y fe, tenemos que entregar mucho a lo largo de nuestras vidas, más cuando Dios nos lleva a la otra orilla. Mire mi caso, hace cuatro meses partieron dos de mis hijos, el menor, el apóstol Johan Rojas Sinning y el mayor, Rafael Rojas Sinning, que también servía en la iglesia, ambos se fueron con el Señor en el abril. Así que le digo, no ha sido fácil. Yo todavía sigo siendo probada y seré probada hasta el último día de mi vida.

  • ¿Cómo te enteraste de tu llamado pastoral?

Mi pastor duró 40 días buscándome en mi barrio, no me conocía, recuerdo que tocó la puerta de mi casa y vino con una palabra que yo no acepté, es más ni le creí. Aunque lo escuché con el tiempo, estuve reacia a aceptar la palabra, por eso Dios me envió una prueba enorme porque yo no quería aceptar mi ministerio: perdí a mi hijo Cristóbal que era un niño, fue una prueba durísima, aunque Dios ya me lo había dicho: “(…) Rosmelia, tomaré a uno de tus hijos…”. Yo pensaba que se iría otro de mis hijos, uno que estaba enfermo en ese momento, pero jamás pensé que sería Cristóbal, el estaba sano. Esa fue la prueba y con esa me inauguré. Pero, Dios me devolvió el cuerpo de mi hijo desde las profundidades del Magdalena, era imposible recuperarlo, yo se lo pedí para poder sepultarlo, esa también fue mi señal. Por eso todo llamado requiere siempre de una señal, Moisés fue llamado en la zarza y las señales lo siguieron, desde convertir el agua en sangre hasta abrir el Mar Rojo, por eso Jesús dijo: “mis señales seguirán a los que creen en mi nombre” …Todo llamado debe ser confirmado y también requiere de señales que te muestren que quien te está llamando es Dios.

  • ¿Cuál fue tu primera predicación?

Fue en la “Iglesia Cristiana Amor” de Barranquilla, allí nací espiritualmente. Prediqué sobre el amor de Dios, sobre Juan 3:16 y la necesidad de reconocer en nuestras vidas el amor del Padre y que, como a María Magdalena, Dios les dice a los hijos de los hombres: “yo no te juzgo, pero vete y no peques más”. Prediqué que aceptar el amor de Dios significa también aceptar su corrección pues como dice Proverbios 3:12. Enseñé que Dios es amor, pero también es fuego consumidor. Sobre eso prediqué y desde esa época mi enseñanza es la misma. Por predicar así he sido reconocida como una “pastora con palabra dura”, pero es que sin santidad nadie verá al Señor.  

  • ¿Púlpitos o calles?

Jamás sufrí de la “pulpitonitis”, así le llamaba mi hijo, el pastor Johan, a la obsesión por predicar y buscar solo el altar para figurar. Yo siempre prefería las calles, la evangelización de persona a persona, entendí desde muy joven la importancia de la visitación, las células de oración y cultos en las casas, es decir, guardar la unidad del espíritu en el vinculo de la paz. Ahora difícil por el covid-19, pero incluso en esta pandemia, Dios está probando a la iglesia en la capacidad de extender el evangelio más allá de los barrios y ciudades.

  • ¿Cómo evangelizabas en aquellas épocas en Barranquilla?

Todo era más difícil, más cuando tienes un enemigo espiritual que moverá lo que sea para que no prediques. Me atracaron, me echaban la policía, tuve malos vecinos en los sitios donde la iglesia iniciaba, me enviaban ladrones a la iglesia, en fin, fue un inicio hostil, recuerdo que una vez saliendo de un ayuno me asaltaron en la puerta de la iglesia ¿sabe que pasó después? A los ladrones los asesinaron el mismo día y todas las pertenencias las devolvieron, fue muy lamentable la muerte de esos hombres, pero con los hijos de Dios nadie se mete. Cuando empecé en el evangelio me gustaba predicar en las plazas, yo repartía lo que en aquel entonces se llamaba “tratados”, era un papelito que explicaba como acercarse a Dios, como hacerse cristiano, así empecé, jamás busqué púlpitos, el púlpito era algo bastante lejano para mí, siempre he temido al altar, porque en él hay un fuego que consume si uno no está bien delante de Dios. Aprendí de mi pastor, Rafael Méndez, que el púlpito también está en las calles, hospitales, cárceles o lugares donde Cristo necesita ser conocido y reconocido. Aunque fue muy difícil mi iniciar, Cristo jamás me ha dejado sola, el me lo dijo: “Yo estoy contigo”.

  • ¿Cómo empezó tu amistad con el también reconocido Evangelista Yiye Ávila?

Mi amistad con Yiye empezó a través de cartas, aún guardo las que me enviaba desde los Estados Unidos. El me daba consejos, lo conocí en una cruzada, creo que eran los años 70 y predicó en la Iglesia Cuadrangular Central. Yo estaba en un rincón y me llamó, me dijo: “tienes un llamado y serás un vaso útil en las manos de Dios para su gloria, honra y testimonio”. Me sorprendieron sus palabras, porque mi pastor me había dicho antes lo mismo, eso era una confirmación. Además, no era usual que a una mujer le dijeran eso. Recuerdo a mi amigo tan lleno de Dios, padre y esposo ejemplar, un general de Dios que hoy está en la Casa del Padre, ya él se jubiló a la vida eterna.

  • ¿Qué fue lo más difícil al iniciar tu pastorado?

Todo, no solo tenía al diablo en contra, a la misma iglesia también. Por ejemplo, la delincuencia era enorme, las mujeres en las calles predicando éramos sometidas a peligros, como dije, me intentaron y atracaron varias veces, fuí perseguida, pero jamás olvidaré algo, aparecía un joven que nunca lo he olvidado, él me ayudaba, hoy no tengo duda que ese joven era un “ángel”, ese mismo joven yo lo vi cuando era una niña me habló sobre los planes de Dios para mi. Recuerdo que, para vísperas de unos carnavales venía de predicar en una Iglesia, todavía no había fiestas, de repente me abordó un hombre joven, me dijo algunas palabras noté mucho odio en sus ojos y como no le di dinero me ensució el vestido que llevaba puesto, lo miré y le dije: “Cristo te ama, si quieres el puede limpiar tu corazón, búscalo ahora que puede ser hallado”. El joven se burló de mi, me dijo algunas palabras y se marchó, estaba disfrazado. Después me enteré de que ese joven había fallecido algunas semanas después de nuestro encuentro, murió de un infarto.

  • ¿Algún evento o difícil situación que recuerdes?

Muchísimos eventos, esta entrevista no alcanzaría. A todos los que iniciamos, sobre todo a las mujeres, nos decían que debíamos estar en la casa lavando y planchando, se usaba la sujeción al marido para descalificar nuestros ministerios. Mire, que a usted le diga eso de lavar y planchar su marido inconverso, se puede entender, pero ¿que se lo diga un pastor después de haber estudiado tantos años la biblia? Eso no tiene justificación, le doy un consejo: salga corriendo porque ahí no está Dios ¡Dios no es machista! Otra situación durísima es lo que acabo de vivir y estoy viviendo, la partida de mis hijos, un golpe al ministerio, a mi familia y a mi corazón, toda pérdida de un ser querido es una enorme herida que se abre y que solo Cristo puede sanar, solo el Señor me ha sostenido y me sostendrá rodeada de su gracia, el amor de mi familia de sangre y espíritu. La prueba de la partida de mis hijos es lo más duro que he vivido, solo Dios lo sabe.

  • ¿Perdiste amigos y personas cercanas por tu ministerio pastoral?

Si, familiares y amigos, me decían que estaba loca y que todo mi potencial lo había echado a perder. Recuerdo a un grupo de “pastores amigos” que me citaron para humillarme, era un almuerzo, me escupieron, arrojaron de cuanta cosa, fue muy difícil. Dios sabe que los perdoné y aún soy amiga de muchos de los que me humillaron ese día, porque Dios me enseñó a perdonar. Tuve mucha oposición desde ataques espirituales con brujos, hechiceros, hasta el autoritarismo de que solo los hombres pueden ser pastores, que está dentro de algunas iglesias. Pero ni la ciudad, los brujos o pastores que no me querían ver predicar me limitaron, no perdí me gusta pensar más que Dios los quitó de mi camino, para poder predicar el evangelio. Es que entendí que Dios levanta a quien quiera y le da exactamente igual si eres hombre o mujer, el no mira tu sexo, lo único que mira es tu corazón e integridad y si estás limpio para servir con amor, te llama. Dios no hace “acepción de personas”, así está escrito.

  • ¿Qué opina de la iglesia en la política? ¿alguna vez has hecho política desde la iglesia en Barranquilla?

Esta pregunta merece como respuesta la división entre iglesia y política que hizo el Señor. Jesucristo separó al Cesar de Dios y del Templo, ese es un principio universal. Jamás he hecho política con la iglesia, nunca. Siempre he enseñado que la Iglesia no debe hacer política desde los púlpitos y tampoco usar el Congreso como púlpito. Aunque uno puede hablar de Jesucristo en todos los lugares, el Congreso no es el lugar para predicar, no está diseñado para eso y ni siquiera es una institución bíblica, una cosa es el gobierno de Dios y otra el de los hombres. Toda mi vida he estado rodeada de políticos, tengo familia política y soy amiga personal de varios, pero siempre he guardado mi lugar. Todos los que me conocen saben como soy.

¿Qué opina de los pastores que hacen política?

Que a veces son más políticos que pastores y fácilmente pierden la visión pastoral. Nunca he sido de las pastoras que usa la política para potencializar su ministerio, quienes me conocen saben que es así. Dos de mis primos fueron senadores y, Humberto Sinning también mi primo, fue Gobernador del Magdalena en el gobierno del Presidente Turbay; mis hijos, sobrinos y nietos han militado y aún están en política, mi primo Edgar Rey Sinning fue gerente general de Telecaribe, lo que quiero dar a entender con todo esto es que, jamás he usado los espacios políticos para predicar la palabra de Dios ni en Barranquilla ni en ningún otro lugar del mundo. Me ha gustado separar las cosas, yo soy una predicadora del evangelio, no una política.

Es decir, ¿los pastores no pueden hacer política?

Celebro que haya pastores haciendo política, porque hay pastores con grandes problemas que no llegan al mundo político, por ejemplo, mi hijo Johan que era un reconocido pastor, lideró algunos temas políticos en Barranquilla y el Atlántico, no tengo problemas con eso. Pero, el sistema pastoral evangélico de Colombia y, sobre todo, del Atlántico, vive con menos de un salario mínimo, el 80% de las iglesias están en lugares muy cercanos a la necesidad social, he conocido el caso de pastores que cuando mueren tienen que hacer recolecta para poder pagar los servicios funerarios, ni que decir, de los pastores que terminan siendo dignificados por desastres sociales o naturales. Todo eso es indignidad, los pastores también somos ciudadanos y si la iglesia evangélica tiene los mismos derechos que cualquier confesión religiosa, merece un tratamiento formal digno. Si la política se usa para eso, para ayudar socialmente a los pastores y a las iglesias más necesitadas, tiene mi bendición, pero eso no es lo que veo frecuentemente.

Entonces, ¿Cuál es tu consejo a los partidos políticos cristianos?

Que sean “partidos políticos cristianos”. Que no confundan la fe con la política y que piensen en los pastores que viven como Pablo en Roma o Lázaro a la mesa del Rico, porque esos perfiles existen y no por eso dejan de ser hombres y mujeres usados por Dios. Que tomen de modelo a los hombres y mujeres bíblicos, como la Reina Ester; José el gobernador de Egipto o el profeta Daniel, un político íntegro y exitoso que en Babilonia “no se contaminó con la comida del rey” y ayudó al pueblo judío a superar la marginación babilónica. Que nunca olviden que Daniel y Ciro fueron gobernadores, pero no fueron lo mismo ni tuvieron el mismo llamado y eso en política cristiana es fundamental, porque hay que tener cuidado con no confundir nuestros roles. Yo soy coherente con mi enseñanza que ha sido la misma durante 64 años, los pastores no pueden “cobrar políticamente” para vivir como Herodes y negarse a servir como Cristo, no hay que confundir el “Congreso” con la “Iglesia”.

¿Cómo sobrellevaste la jerarquía entre hombres y mujeres en la iglesia?  

En Barranquilla era una práctica real y aún persiste. Recuerdo que una vez fui a predicar a una iglesia muy reconocida en esta ciudad y cuando supieron que era una mujer me quitaron de la programación y pusieron a predicar a otro hermano que estaba ahí solo porque era hombre, es más, ni siquiera habían anunciado mi nombre y así lograron hacer el cambio sin que nadie lo notara. El pastor central de la iglesia me reprendió diciéndome: “sujétese, entienda su rol hermana Rosmelia”, simplemente lo miré, guardé silencio, lo bendije y marché. Así que el desprecio por las mujeres en el altar y en la iglesia no es de ahora, Satanás lo ha usado desde hace siglos para sacarnos del relato bíblico y espiritual. En una iglesia que se predique la “subestimación de la mujer” no esta Dios. Lo siento, pero es así.

Pero entonces, ¿Crees que hay jerarquías en la iglesia?  

En la “Iglesia de Roma” si, pero son jerarquías de hombres. En Cristo hay jerarquías y hay lugares ministeriales diseñados por Dios, eso siempre hay que saberlo diferenciar. Por ejemplo, un pastor y un profeta no son lo mismo, un maestro de la palabra y un evangelista tampoco, así como un demonio y un ángel caído tampoco son lo mismo, son este tipo de jerarquías a las que me refiero. Con relación al hombre y a la mujer, al esposo y a la esposa, ambos tienen lugares y obligaciones distintas que ocupar establecidas por Dios, pero el Señor no justifica una jerarquía basada en el desprecio, el descredito y la humillación de las mujeres, sobre todo las que servimos pastoralmente, es que no lo digo yo, lo dice la biblia en Gálatas 3:28. Como en los Gálatas, así nos mira el Señor, como iguales ante su presencia, entonces si es así ¿porque una mujer no puede liderar? Acaso, ¿pueden los hombres cambiar los principios establecidos por Dios? Me temo que no.

Es cierto que, ¿se prohíbe que las mujeres sean pastoras? ¿Cómo usted se enfrentó a esto cuando empezó su carrera pastoral?

Primero, tal prohibición en la biblia no existe, es decir, las sagradas escrituras no dicen tal cosa como: “la mujer no podrá ser pastora ni liderar en la iglesia…” eso no existe, es antibíblico pensarlo. Hombres y mujeres quedaron ordenados por Dios para cumplir la gran comisión y el ministerio pastoral, ahora, ni todos los hombres son llamados al pastorado ni todas las mujeres tampoco, pero todos si podemos predicar desde nuestro lugar, el mensaje de salvación que es universal. No hay que confundir el ministerio pastoral con la gran comisión o evangelización. Satanás prohíbe la predicación de la palabra de Dios, el se vale de lo que sea para impedirlo, incluso levantándose contra el ministerio de las mujeres. Nunca pierda de vista que, si Dios no levanta a un hombre levantará a una mujer y sino encuentra a ninguno de los dos, levantará a un niño y así sucesivamente, ningún sexo predomina ante el mensaje de salvación, Dios usa a quien quiera. En mi época pastores y lideres confundían la “sujeción conyugal” que aplica para ambos esposos según Efesios 5:21-33, con la “subordinación conyugal” que es anti-bíblica y esta es la que usan algunos para subestimar a las mujeres en nombre de un evangelio que se parece más a la “iglesia de Roma”.  

 ¿Qué opinión tienes de María Magdalena?

Una sierva de Dios, nada más que decir. Sobre esta María ¿Ha pensado alguna vez porque Jesucristo permitió que ella fuera la primer ser humano y la primera mujer, que lo vio resucitado? Analice, Eva en el Génesis fue la primer ser humano y mujer que pecó en el antiguo pacto, pero María Magdalena, fue la primer ser humano y mujer del nuevo pacto, que vio la gloria de la resurrección ¿Cuánta santidad se tenia que tener para ver al cordero resucitado? Muchísima ¿no?, sobre todo un corazón limpio y listo para ver al cordero eterno de Dios que aún no había subido al Padre. Pues este hecho no es ninguna casualidad. El señor me enseñó que, así como en el antiguo pacto una mujer fue sucia por causa del pecado, Eva, de la misma manera Dios tenía que limpiar a través de un nuevo pacto y un nuevo árbol de la vida, que es Jesucristo, al mismo ser humano machado y estigmatizado, “la mujer”, que en este caso fue representado por María Magdalena. Dios tenía que hacerlo así, pues en este nuevo pacto, la gracia, “todo es nuevo y nueva creatura somos”. Cristo también vino a quebrantar el estigma que pesaba sobre nosotras, así que le digo a las mujeres ¡mentira del diablo! si podemos predicar y liderar en las iglesias, Dios “no hace acepción de personas” está en Hechos 10:34.

¿Pero, se ordenó que las mujeres callaran en las congregaciones?

Una interpretación bíblica fuera del contexto es siempre un pretexto y de ahí al prejuicio solo hay un paso, por esa vía también se llega a la herejía. Mire, 1 Corintios 14:34 es la cita que los católicos como algunas “ramas” de la iglesia evangélica, usan para prohibir el pastorado de las mujeres. Pero, la enseñanza a los Corintios no es una regla general sino una orden especial a una iglesia en concreto. La iglesia de los corintios estaba en una ciudad romana y venía siendo afectada por una enorme cultura pagana románica. Necesitaban guía espiritual y con relación a las mujeres, ellas tenían prácticas paganas y además profetizaban en nombre la cultura y no del Espíritu Santo, solo hace falta revisar la historia de los corintios para saber como eran, no entiendo cómo se puede interpretar ese versículo sin el contexto.

Es decir, ¿es una orden en específico?

Si, Corintios es una carta a una iglesia en concreto, no un principio universal. En la biblia hay principios universales, como, por ejemplo, la Gracia o la Ley de Moisés y hay reglas especiales, como, por ejemplo, algunas enseñanzas que Pablo dejó a ciertas iglesias en concreto, pero tales enseñanzas solo se aplican de manera general cuando en la actualidad hay congregaciones que repiten los mismos problemas espirituales que aquellas iglesias. La reprensión de 1 Corintios 14:34 no se repite en ninguna otra parte de la biblia como en esa carta en concreto, y eso tuvo una justificación. Fíjese que, en la epístola a los Gálatas, también escrita por el Apóstol Pablo se predica la igualdad del servicio, está en Gálatas 3:28 entonces ¿algo ocurría en la iglesia de los Corintios no? La iglesia de los Gálatas y los Corintios no eran iguales y tenían problemas ministeriales distintos, uno de estos problemas era la falta de sujeción espiritual de las mujeres de la iglesia de los corintios, que tenían malos hábitos sociales y no profetizan en el nombre de Jesús.

¿Qué piensa de la misoginia, está en la biblia?

La palabra “misoginia” no está en la biblia, pero su efecto espiritual si. El primer “misógino” es Satanás, por eso se acercó a Eva en el Edén, ¿usted cree que todas esas muertes y enorme violencia contra las mujeres es solo coincidencia? Hay una guerra espiritual declarada por Satanás a todas las mujeres del planeta, está en Génesis 3:15, este es el origen del odio hacia nosotras, es espiritual, aunque solo lo crean social. Y ese odio debe desautorizarse en el nombre de Jesucristo porque expresado como falta de autoridad, violencia, subordinación o invisibilidad, no tiene ninguna justificación en el cuerpo del Señor.  

  • ¿Cómo es el plan de Dios ejercido por las mujeres?

Igual como en cualquier persona, es que no son nuestros planes sino del Señor, no hay planes para hombres o planes para mujeres, solo hay hombres o mujeres usados por Dios. Ahora, por una mujer vino el salvador al mundo, la iglesia es comparada con una mujer sensata y las mujeres si estamos en la biblia: Ruth, Ester, Débora, Sara, Rebeca, Damaris, Priscila, María la madre de Jesús, María Magdalena, entre otras ¿acaso ellas no cuentan como lideresas del plan de salvación? Ahí están, ahí estamos, todas con sus ministerios y por tanto parte del canon bíblico así “ciertas iglesias” nos quieran callar. ¿Sabe usted que el requisito para ser “obispo” es estar casado con una mujer?, está en Timoteo 3 y, para quienes no lo sabían, Jesús ¡sanó a la suegra de Pedro!, sí, el Apóstol Pedro estaba casado, está en Marcos 1:29-31 y Lucas 4:38-39 entonces, ¿por qué ninguno de los que se han sentado en el “Trono de San Pedro” se le ha conocido esposa?, bueno, no públicamente. A mis todas esas ideas como prohibir el matrimonio entre siervos y siervas de Dios, limitar a las mujeres en el ministerio pastoral, entre otras cosas que se ven, me recuerda a la “predicción de la apostasía” de 1 Timoteo 4:3.

  • ¿En cuántas iglesias has predicado?

En 64 años he conocido las que son enormes coliseos y las que están en una casa; las que tienen nombres rimbombantes, pero tan solo es eslogan; las que son calientes por fuera, pero frías en el espíritu, las que son pobres económicamente, pero llenas de riquezas espirituales y en las que sencillamente el Espíritu Santo me ha dicho: “Vámonos, que aquí no estoy”. Que ¿Cuántas he conocido? el Señor lo sabe, ya perdí la cuenta, lo único que se es que Dios ha tocado a miles de almas por medio de mi, yo solo siembro, pero el crecimiento lo da Dios y a mi solo me interesa ser un vaso, el Señor es quien hace todo, yo no hago nada.

  • ¿Cuál es tu libro favorito de la biblia?

Todo el tratado del “Nuevo Testamento” aunque soy especialista en el “Antiguo”. Me gusta mucho leer sobre la vida, muerte, pasión y resurrección de Cristo, además, la promesa de la gracia y todo lo que implica una salvación tan grande. El plan de salvación y la vida después de la muerte en Cristo, es decir, todo el nuevo testamento es de una enorme riqueza espiritual, ninguna filosofía lo explica mejor, solo Jesucristo el Señor.

  • ¿Cuáles son los personajes que más admiras en la biblia?

A Jesucristo ¡por supuesto! Jesús es Dios y para muchos no es un personaje bíblico por su naturaleza divina. Sin embargo, para mi también es un personaje porque el “verbo se hizo carne y anduvo entre los hijos de los hombres”, lo que lo hace merecedor de una historia propia y tan importante fue, que partió la historia de la humanidad en dos, así que la humanidad de Cristo es digna de admirar. También admiro al Apóstol Juan, el que escribió el libro de Apocalipsis, lo admiro porque fue un hombre íntegro que nunca le falló al Señor. Siento también una profunda admiración por la Reina Ester, una mujer que gobernó uno de los imperios más grandes del antiguo mundo, admiro su labor, trabajo y fe. Su tenacidad de entrar a una corte donde no se esperaba es una impresionante lección espiritual y de fe para todos.

  • ¿Por qué el nombre “El Buen Samaritano” a la Iglesia que diriges?

El “Buen Samaritano”, es aquel que se compadece de las personas sin importar sus orígenes está en Lucas 10:25-37. Ese fue el nombre que Dios me ordenó colocar a la iglesia cuando me llamó. La Iglesia que Dios me entregó es amor, misericordia, perdón, corrección, justicia y disciplina. He visto pasar a muchísimos por ella, algunos vienen para que laven sus heridas espirituales con “vino y aceite”, también para que sean vendados, los alojamos y los cuidamos, algunos se van y otros permanecen. Pero incluso, hasta para los que se van, los seguimos amando y esperando porque “El Buen Samaritano” nos se olvida de ninguno, el Cielo es así, nos espera a todos si no olvidamos a Cristo.  

  • ¿Qué es lo más difícil de ser Pastora?

Mantener tu llamado en correcta santidad, entender a las ovejas y liderar en rectitud.

  • ¿Cuál es el testimonio más grande que tienes?

Muchos, el primero es confesar que Jesucristo es real y es el Señor, a parte, la conversación de muchas almas, Dios ha sanado a través de mi vida enfermedades, ha resucitado muertos, entre otras grandes maravillas que solo el Señor puede hacer si tenemos fe. Pero también, recuerdo cuando fui atropellada por un autobús y no morí, en ese instante fue la primera vez que escuché la voz audible del maestro, tuve esa experiencia que cambió mi vida para siempre. Otro testimonio tremendo fue cuando el Señor me dijo: “Rosmelia, vete a esta dirección y espérame ahí” y ese “ahí” hoy, es el lugar actual donde está la Iglesia hace más de 25 años, el Señor cumplió su cita.

  • En todos tus años que puedes decir sobre lo más importante en la vida del cristiano, ¿el amor o la misericordia?

El amor, esa respuesta está bien contestada en 1 Corintios 13.

  • ¿Rescatas algo positivo en la Iglesia del Siglo XXI y de la iglesia en Barranquilla?

En el siglo XX predicaban solo los hombres, eran contadas las mujeres predicadoras, pastoras o evangelistas. Creo que el siglo XXI inició con un gran advenimiento del Espíritu Santo sobre toda carne, no solo vemos mujeres digiriendo las iglesias, que es muy positivo; sino la penetración del evangelio a zonas del mundo donde era impensable el mensaje de Cristo piense usted en la inmensidad de Asia o India. Con relación a Barranquilla, se ha cumplido gradualmente la profecía de “Barranquilla será la puerta de oro del avivamiento en Colombia”, este es el lugar del país donde hay más iglesias cristianas por zonas, aquí hay un avivamiento poderoso.

Veo también un liderazgo joven especializado en llamar a las almas según este tiempo, es un cambio positivo que veo. Distingo la tecnología puesta al servicio de la Iglesia, hoy tenemos capacidad tecnológica, pastores y líderes predicando 24/7 por redes sociales, eso no lo teníamos antes y es muy positivo. Hoy quizás se conectan más personas por redes de las que podría recibir una iglesia presencialmente, eso nos obliga a replantar la estrategia de iglecrecimiento, pero no podemos volcarnos solo a la virtualidad y perder la congregación hay que cuidar mucho esto último.

  • ¿Algo que no tiene la Iglesia del Siglo XXI que si tenía la del Siglo XX?

Más que no tener se trata de cuidar la unción y la sana doctrina, creo incluso que, de siglo en siglo, la gloria y manifestación de Dios es distinta, como lo enseña Marcos 13:17. Sin embargo, la disciplina y la santidad al interior de algunas iglesias se ha relajado o está perdida en estas épocas. Una cosa es una iglesia moderna que para mi es distinta en el sentido histórico más no en el espiritual, es decir, se puede ser una iglesia moderna del siglo XXI, pero en el sentido espiritual, todas tienen que ser como la gran “Iglesia Primitiva”. Los tiempos están cambiando, hay que hacer ajustes para llegar a todas las personas, pero por eso no debemos cambiar el sentido espiritual y desconocer la sana doctrina, la santidad y la disciplina, porque una cosa es modernizar a la iglesia y otra admitir la mundanalidad moderna en la iglesia. Consentir el pecado, irrespetar el altar y renegar de la “senda antigua” como una “iglesia vieja y pasada de moda”, eso algo que viene ocurriendo. Hay lugares donde no se predica del pecado, de la vida después de la muerte, del rapto de la iglesia, iglesias donde el pecado está ministrando en nombre de la modernidad, donde se predicar el liberalismo espiritual y la superficialidad de la bendición basada en el dinerismo, por ejemplo. Es algo preocupante que veo en estos tiempos.

Con su hijo Pastor Johan Farit Rojas, quien hace poco partió a la presencia del Señor y la esposa de este
  • ¿Cuál es la visión futura de la IBS en Barranquilla?

La iglesia y Concilio el Buen Samaritano de Barranquilla, que el Señor me permitió fundar, seguirá existiendo hasta que Dios cambie esa decisión, pues la iglesia es de Jesucristo yo solo soy una fiel administradora. La visiono más grande, donde mis hijos, nietos, bisnietos y mis hijos e hijas espirituales, sigan mi legado de santidad y disciplina. Escuche, Satanás ha dicho que la IBS se acabaría, incluso después de la partida de mi hijo, el apóstol y profeta Johan Farit Rojas Sinning que era el pastor vicepresidente y mi mano derecha ministerial, pero como siempre el diablo termina equivocado, yo estoy viva, la visión está viva, soy la persona que Dios utilizó para fundar a la IBS y mi legado sigue y seguirá transferido a las personas que Dios ha tomado y tomará para seguir adelante en un nuevo impulso ministerial que está naciendo. Vamos para otra gloria, así lo creo. Habrá IBS para rato, incluso después que Dios me llame a su presencia porque incluso cuando eso llegue a suceder, estarán las personas preparadas para seguir, así son las cosas en el Señor y así lo visiono.  

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