Por años, Oscar Manco Espeleta ha combinado el servicio público, la formación académica y el ministerio cristiano. Abogado, escritor, conferencista, empresario y pastor, ha ocupado importantes cargos en la administración pública, entre ellos gobernador encargado del Magdalena, secretario de Desarrollo de ese departamento, director de Políticas Públicas del Atlántico y asesor jurídico de entidades territoriales. Sin embargo, asegura que su mayor transformación no ocurrió en una oficina gubernamental, sino en un momento de profunda crisis personal.
Durante su participación en la sección El Personaje del Noticiero La Alianza Informativa, que sea emite por la Voz de la Patria Celestial, Manco relató que hace más de tres décadas atravesó una situación tan difícil que llegó a contemplar el suicidio. En medio de aquella etapa, una visita inesperada marcó el rumbo de su vida. Un amigo de la infancia llegó una mañana hasta su residencia y le expresó una frase que, según recuerda, cambió su historia: “Dios te ama”. Desde entonces inició un camino de fe que hoy suma más de 30 años de vida cristiana y 15 años en el pastorado.
“Ese mismo día recibí al Señor y nunca más me aparté de Él”, afirmó Manco, quien actualmente desarrolla labores de acompañamiento espiritual y liderazgo en diferentes países.
Su experiencia en el servicio público también ha estado marcada por su fe. Recordó que durante su paso por la Gobernación del Magdalena enfrentó situaciones complejas, como conflictos sociales derivados de la falta de servicios públicos en algunos municipios. Asegura que la búsqueda de sabiduría y orientación espiritual fue determinante para manejar escenarios de tensión y lograr acuerdos con las comunidades.

La teoría del Desarrollo Integral del Ser Humano
Además de su trayectoria administrativa, Manco es autor de la teoría del Desarrollo Integral del Ser Humano, una propuesta que plantea que las personas deben crecer en seis dimensiones fundamentales: emocional, intelectual, física, económica, social y espiritual. Según explica, el verdadero bienestar no depende únicamente del éxito profesional o económico, sino del equilibrio entre todas estas áreas.
“Una persona puede triunfar en cinco dimensiones, pero si falla en una de ellas, difícilmente alcanzará la plenitud”, sostiene.
Uno de los temas que más le preocupa es la situación actual de Barranquilla. Para Oscar Manco, nacido en Fundación, Magdalena, y formado entre Valledupar, Riohacha y Barranquilla, muchos de los problemas de inseguridad y violencia que afectan a la ciudad tienen su origen en el debilitamiento de la familia y en la pérdida progresiva de valores ciudadanos.
“Barranquilla ha perdido muchos de sus valores morales y culturales. Tenemos que volver a fortalecer la familia, porque es allí donde comienza la formación de los ciudadanos”, expresó durante la entrevista.
El conferencista considera que la recuperación de la convivencia no depende únicamente de medidas policiales o judiciales, sino también de procesos de formación en los hogares, las iglesias y las instituciones educativas. A su juicio, la transformación de la ciudad debe comenzar por la reconstrucción del tejido social y humano.
Su libro Seis Rutas, Siete Victorias, convertido en un éxito editorial, desarrolla precisamente esa visión integral del ser humano. La obra aborda aspectos relacionados con la familia, la salud, la economía, las relaciones sociales y la espiritualidad, ofreciendo herramientas para alcanzar una vida equilibrada y con propósito.
Una posible candidatura
Hacia el final de la conversación surgió un tema que despertó especial interés entre los oyentes: una eventual aspiración política. Ante la pregunta sobre si le gustaría ser candidato a la Alcaldía de Barranquilla, Manco respondió que sí ha contemplado esa posibilidad, aunque condicionada a un proyecto de unidad dentro de la comunidad cristiana.
“Yo quisiera hacer un ejercicio siempre y cuando la iglesia fuera mi gestora, porque si la familia es el núcleo fundamental del orden público, la iglesia es el gestor social por excelencia, porque la iglesia siempre vive la labor social”, manifestó.
Mientras continúa desarrollando su labor como pastor, conferencista y escritor, Oscar Manco mantiene firme su convicción de que la transformación de una sociedad comienza con la transformación de las personas. Para él, el futuro de Barranquilla pasa por fortalecer la familia, recuperar los valores y promover un liderazgo basado en el servicio.
“Si queremos una ciudad más segura y más humana, tenemos que empezar por el corazón de las familias”, concluyó.

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