Relaciones tóxicas, qué son y cómo evitarlas

En las relaciones tóxicas todos tenemos algo de responsabilidad. Sanar y salir de esto es vital para ser feliz. Qué son y cómo evitarlas, aquí te ilustramos.

Cuando hablamos de relaciones tóxicas lo primero que cruza nuestra mente son matrimonios donde hay maltrato contra el otro. La realidad es que hay tantas relaciones tóxicas como grupos de personas y vínculos afectivos puedan existir. Una amistad puede ser tóxica de la misma manera que una relación entre padres e hijos y entre hermanos.

¿Qué es una relación tóxica?

Hablamos de una relación tóxica cuando hay daño físico, emocional, psicológico, económico y sexual hacia una o ambas partes. Lo más complejo de comprender es que para las partes involucradas resulta muy difícil salir de este tipo de relaciones.

Hay muchas personas que se consideran culpables porque permitieron que esto pasara. Detrás de esto la realidad es mucho más compleja.

Tras una relación tóxica hay dos personas con conceptos muy errados de lo que es el amor. Cuando una persona entiende los vínculos afectivos como relaciones donde:

-“Hay que hacer sacrificios”

-“Debo soportar en silencio los problemas porque nadie debe enterarse”

-“El amor es doloroso”

-“No existe el amor de verdad”

-“La fidelidad no existe”

-“Todas las relaciones amorosas traen problemas”

-“Mis hijos deben hacer lo que yo diga”

-“No puedes distanciarte de la familia porque es familia”

-“Estoy con él o ella por mis hijos”

-“Dependo económicamente de él”

Y cientos de programaciones mentales más.

No, las relaciones entre las personas no deben estar regidas por el miedo que alguien genera. El problema es que salir de una relación tóxica es difícil. La razón es que el maltrato anula la voluntad de tal manera que la persona no ve manera de escapar.

Si a eso le añade las creencias con las que creció, estará sometida de por vida al sufrimiento.

Detectando una relación tóxica

Podría decir que una relación dañina es fácilmente detectable, pero no es así. Algunas personas son tan hábiles para engañar que solo te das cuenta cuando estás hasta el “cuello en el fango”.

Lo primero que debes hacer es estar muy conectada con tu intuición. Sabes que esa parte de nosotros nadie puede engañarla. Si sientes que algo no va bien, entonces abre bien los ojos.

No creas que el amor es como una novela. Sí, van a haber momentos complicados, pero no estás obligado a sufrir, sacrificarte ni aguantar lo que no te gusta. Tu “relación perfecta” va a serlo tanto como las personas quieran.

Ten en cuenta esto: Vives una relación tóxica cuando hay una incomodidad constante. Cuando un día te das cuenta que tuviste que dejar de ser tú para hacer feliz al otro. Cuando te ves obligada a hacer sacrificios, pero nada cambia para bien.

Si tuviste que abandonar tus sueños y si los momentos felices son tan pocos que ya no los puedes reconocer; entonces, estás en un relación tóxica.

En las relaciones humanas hay problemas. El punto es que una relación sana, las personas saben encontrar la solución justa para todos los problemas; en una dañina no pasa eso.

11 señales que indican que estás en una relación tóxica

1 Sientes que no hay solución a los problemas; además haces muchos esfuerzos para que todo funcione.

2 Hay un triangulo dramático constante: hay una víctima, un victimario y un salvador.

3 Se piensa y habla mal la pareja o un familiar.

4 Se cree que el otro es el que debe cambiar para que las cosas mejoren.

5 La felicidad de la familia o pareja depende de un tercero.

6 Todos los días hay un problema y una discusión.

7 Cuando hay discusiones nunca hay un acuerdo. La ley del hielo impera y no hay ningún tipo de comunicación por días. lo que genera distanciamiento.

8 Si hay maltrato físico siempre hay justificantes para esto.

9 No hay paz ni tranquilidad.

10 Hay dependencia emocional. Tu felicidad depende el otro y de si el otro es o no feliz.

11 Celos excesivos.

Nota:

Si vives en una relación donde más de 3 de estos puntos se cumplen, estás en una relación tóxica.

¿Cómo salir de esta relación tóxica?

Esto depende mucho de cada persona. Una relación se puede salvar cuando las partes se hacen conscientes de sus fallas y tienen la voluntad de cambiar. Pese a eso hay otros casos donde lo mejor es poner distancia de por medio.

Los expertos antes citados explican que lo mejor que se puede hacer es un trabajo personal profundo. Este consiste en cambiar “las programaciones que están generando esas relaciones”; es decir, debes trabajar en las creencias que tienes sobre el amor.

El amor al otro comienza cuando te das prioridad a ti. Cuando crees que tu felicidad depende de alguien más, es donde comienza la falsa creencia y los conflictos.

Debes saber amarte más y mejor para que puedas distinguir una persona sana emocionalmente. Esto permitirá que puedan resolver conflictos, darte tu lugar y vivir en armonía.

Huir de una relación tóxica y conseguir a alguien más, solo cambia los personajes de la historia, no la trama.

Cuando asumes la responsabilidad que te corresponde vas a descubrir cómo sanar. Vas a reorientar la manera de relacionarte.

El amor en las relaciones humanas no es sacrificado. Tampoco es soportar en silencio; es igual a depender y desde luego que no es igual a sufrir.

Erika Patricia Otero

También te puede interesar leer: 10 consejos para fortalecer tu matrimonio

2 Comentarios

  1. Cuando en la vida de una persona o de una pareja se piensa en base a lo que dice la Biblia o la Palabra de Dios, o lo que es igual a la voluntad de Dios reflejada en lo que dice la Palabra, podemos opinar basado desde el Punto de vista Cristiano o por el contrario desde un punto de vista totalmente opuesto o MUNDANO.(Corintios 12 que nos dirá al respecto?).

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*