Comenzó la era de «Patria Milagro»: De la Espriella se posesionó entre oraciones y símbolos religiosos

"La era de 'Patria Milagro' inicia: De la Espriella se posesiona entre oraciones, fe y símbolos religiosos en Cali."
Abelardo De la Espriella, presidente 2026-2030

Abelardo de la Espriella se posesionó este 7 de agosto como nuevo presidente de Colombia, en una ceremonia realizada en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, marcando el inicio de un mandato que él mismo ha bautizado como la «Patria Milagro». Pero más allá de lo político, el acto estuvo profundamente marcado por lo espiritual: un rabino de la comunidad judía, un pastor de la iglesia cristiana evangélica y un presbítero de la Iglesia Católica oficiaron conjuntamente la invocación inicial, en un gesto que buscó representar la diversidad religiosa del país bajo un mismo propósito de nación.

El momento religioso continuó con palabras del capellán de la Presidencia, quien pidió «sabiduría a Abelardo De la Espriella para discernir, humildad y capacidad de escucha, fortaleza para servir, prudencia para decidir y un corazón dispuesto a buscar, por encima de cualquier interés, el bien de Colombia». Cerró el espacio espiritual monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal, quien afirmó que, como creyentes, saben que la esperanza no es ingenuidad, sino la fuerza que impulsa a un pueblo a perseverar.

Retiro espiritual

Los gestos de fe no fueron improvisados ni exclusivos del día de la posesión. Días antes, De la Espriella reunió a su gabinete en un retiro espiritual en Puerto Colombia, donde participaron representantes de la Iglesia católica y se celebró una eucaristía. Tras ese encuentro, el mandatario electo escribió en sus redes: «En este retiro espiritual he reafirmado una convicción: para construir una gran Nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión».

La simbología religiosa estuvo presente incluso en los detalles del escenario: junto al atril se ubicó una réplica de la Virgen de Fátima, entregada recientemente a la familia presidencial, y el propio mandatario pidió a un sacerdote bendecir el avión presidencial antes de la ceremonia. Según el profesor Hernán Olano, de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Javeriana, este despliegue de credos —judío, evangélico y católico— compartiendo el mismo estrado buscó dejar un mensaje claro: que Colombia es un Estado no confesional en el que tienen cabida todas las creencias desde la Constitución de 1991, sin que eso signifique darle la espalda a lo religioso.

Con este marco espiritual como sello distintivo de su investidura, Abelardo de la Espriella inicia así su cuatrienio 2026-2030, prometiendo que la fe, junto a la seguridad y la reconstrucción económica, será uno de los pilares centrales de la llamada «Patria Milagro».

Redacción Buenas Nuevas

Puedes leer:

¡COLOMBIA PARA CRISTO!

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*